Oro parece…

 
Utilidad & Memorabilidad
De toda la vida hemos visto como llegaban a casa o al trabajo folletos publicitarios de centenares de empresas presentando sus servicios. Unos folletos más atractivos que otros, otros más interesantes que los unos. Algunos remitentes, los más preocupados por destacar, personalizan el mensaje o añaden algún objeto que el receptor pueda usar, asegurándose así la permanencia de la marca al lado del usuario.
Pero si vamos a entrar en casa de nuestro cliente potencial, las preguntas que nos asaltan son ¿en lugar de enviarle algo convencional con cierta utilidad, no sería mejor generar un impacto que sea digno de ser recordado por éste?, ¿un impacto que genere curiosidad y expectativa en el receptor?, ¿un impacto que sólo por su originalidad sea merecedor de ser correspondido con un agradecimiento en forma de llamada o de e-mail?, ¿un impacto que te asegure una recepción con todos los honores?.
Este que mostramos es el ejemplo de una pieza de marketing directo que nos ha abierto las puertas más sagradas de la creatividad publicitaria en España. Gigantes de la comunicación acostumbrados a sorprender, que de repente se ven sorprendidos ellos y que sin dudarlo, nos reciben con un nivel de curiosidad que roza los registros más altos.
Sin duda, la perla de oro tan ansiada por toda empresa debería ser la combinación de ambos factores: que sea memorable y que no acabe en la papelera. Pero si tuviéramos que decantarnos por uno, Mínima Compañía se queda sin duda con la memorabilidad.
Preferimos que un cliente nos recuerde, a que nos use.
Share it