Expresiones con origen

En nuestro cerebro acumulamos expresiones que utilizamos de forma casi automática pero que en la mayoría de las ocasiones desconocemos su significado. Quizá porque hemos heredado esas expresiones como parte de nuestro entorno cercano e inmediato no nos planteamos que aparentemente existe una incoherencia o falta de sentido entre lo que dicen y el uso que le damos, pero como todo o casi todo lo que nos rodea tiene una explicación lógica, sólo tenemos que indagar un poco sobre ella.

Cuando aparecemos tarde o damos una solución a destiempo surge una voz que dice “A buenas horas mangas verdes”. ¿Qué tendrán que ver las mangas verdes en todo esto? Pues no se trata de la fruta, no señor. Al parecer en tiempos de los Reyes Católicos había un cuerpo de policía cuyo uniforme incluía unas mangas de color verde. Estos “agentes” del momento no era especialmente rápidos y cuando se les necesitaba (tengamos en cuenta que no había whatsapp, ni teléfono, ni motos…) entre el tiempo invertido en avisarlos y el tiempo de traslado nunca llegaban a tiempo. De esta forma surgió la expresión, una frase que ha recorrido más de cinco siglos.
¿Y qué frase aparece en momentos de dudas existenciales o de falta de orientación espacial? “Estar más perdido que el barco del arroz”. Pues este barco existió y efectivamente se perdió. Bueno más bien existieron porque al parecer se han dado varios casos durante este siglo de barcos que salían de diferentes destinos, desde Sudamérica, desde Andalucía… y que transportaban arroz en una misión humanitaria y en diferentes ocasiones estos navíos han desaparecido misteriosamente. Tanto se ha repetido el hecho que se han convertido en leyenda. Por si acaso, mejor enviar otro tipo de cereal.
Si algo nos sale mal decimos que “ha salido rana”. La rana en sí misma no es un animal asociado a lo negativo, muy al contrario se dice que las ranas traen suerte el porqué de utilizarla asociada a un final desafortunado viene de la pesca en ríos, pantanos y demás… Los pescadores salían con sus cañas y aparejos en busca de peces y en ocasiones se enganchaban a su anzuelos ranas, y cuando esperaban obtener un pescado quedaban decepcionados ante la aparición del batracio. Esa situación se popularizó y terminó evolucionando hasta la actual fórmula: “salir rana”.
Cuando alguien se va de una reunión y no se despide formalmente se dice que se ha “despedido a la francesa”. Esta expresión tiene su origen en una costumbre que se extendió en Francia durante el siglo XVIII, estaba bien visto que los asistentes a reuniones sociales se marchasen de las fiestas sin despedirse, de forma discreta. En España se tomó como algo incorrecto y de mala educación.

Estas son sólo algunas, pero el refranero y el saber popular español está lleno de casos de este tipo.

¿Recuerdas alguna más?

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