Época de celebraciones, época de malas canciones

La llegada de las fiestas trae consigo un incremento de música, las celebraciones a veces se amenizan con villancicos pero cuando se alcanza ese punto álgido donde los caldos de nuestra tierra han hecho su trabajo y tenemos brillo en los ojos y deseo de movimiento en los pies aparecen los temas “bailables”. Una sucesión de canciones destinadas a hacernos perder la vergüenza y liberarnos de la rigidez del día a día, porque seamos sinceros bailar haciendo el pato a ritmo de una canción de la que te sabes la letra pero lo negarías hasta la muerte une, y además mucho. Es curioso que cuanto peor es la canción más “bailable” se torna o más énfasis ponemos a nuestra interpretación a veces rítmica y a veces arrítmica de la pieza.

Hemos echado la vista atrás y hemos rescatado aquellos anti-temas que supusieron momentos álgidos en nuestras celebraciones. Si no hay documentos audiovisuales que acrediten que hemos bailado al ritmo de estos sones lo negaremos rotundamente.

Una canción muy carnavalera que salía en cualquier contexto, El velero:

Una canción de contenido un tanto escatológico que cantábamos a voz en grito, Bicho malo pillé:

Un tema que parece escrito con las combinaciones de Apalabrados, Los Micrófonos:

De este clasicazo hubo versión navideña y todo, La Macarena:

Y por último el Rey de las túnicas, y no es Demis Roussos, Booomba:

Todos hemos tenido un momento así, pero tranquilos, guardaremos el secreto.

Share it