El regalo visual

Muchas veces nos enfrentamos a cumpleaños, aniversarios o celebraciones y nos entra esa duda de qué regalar. Si queremos regalar a una persona cercana y que nos importa comenzamos a estrujar nuestro cerebro buscando algo que tenga significado, que no sea típico, que sea memorable y que además le guste a esa persona pero también a nosotros (para qué engañarnos, regalar algo que gusta produce más satisfacción que regalar algo que no nos gusta).

Pues hay algunas cosas que a veces no nos planteamos y que en realidad son sencillas. Si conocemos a esa persona podemos regalarle experiencias visuales, algo que no solemos hacer y que puede tener un gran efecto.

Si a alguien le gusta la cultura o cualquier temática podemos regalarle una visita a una exposición de su interés, un paseo entre fotografías, esculturas u obras que tratan un tema que llame su curiosidad. Regalar una tarde en un museo es algo poco habitual pese a lo sencillo y económico que resulta.

Para los que viven cerca de Bilbao o piensan viajar al País Vasco en breve y les gusta la temática de la II Guerra mundial, está la exposición: Arte en Guerra. http://kedin.es/vizcaya/que-hacer/exposicion-el-arte-en-guerra-francia-1938-1947-en-el-guggenheim.html 

La exposición se mantendrá en el Guggenheim hasta el 8 de septiembre.

En Tenerife, dentro de la zona  Metropolitana existen varios espacios dedicados a la cultura que cuentan con exposiciones sorprendentes. En Santa Cruz está el TEA, el Tenerife Espacio de las Artes, una entidad que trabaja mucho con el arte contemporáneo y mezcla autores de renombre con nuevos creadores. http://teatenerife.es/  Dentro de las actividades del TEA puedes encontrar proyecciones de cine en versión original subtitulada. Al atractivo de la propuesta se añade que al lado de este edificio se encuentra el Mercado de La Recova donde puedes disfrutar de productos frescos de nuestra tierra.

Frente a la versión museística de un regalo visual existen alternativas como la celebración de una sesión de fotos naif. Podemos escoger un paisaje o una temática y regalar un día de fotografías, de esta forma compartiremos la experiencia de fotografiar, disfrutaremos del paisaje y además podremos hacer físicos esos recuerdos con reproducciones en lienzos, grandes formatos o álbumes fotográficos.

Existen miles de opciones para ofrecer un regalo que entre por los ojos y se instale en el cerebro, es sólo cuestión de darle una vuelta.

Share it