¿El diseño es arte?

Esta pregunta trae mucha discusión a sus espaldas, ¿el diseño es arte?, ¿tiene derecho a ser considerado así?, ¿sólo el buen diseño, el diseño conceptual? Sobre este punto hay cientos de opiniones, que sí que debe ser considerado arte, que no que el diseño se realiza por dinero y eso lo devalúa, que el arte es sólo aquello que se encuentra en un museo

Los #HomoMinimus hemos hablado sobre este punto, y entre nosotros hay opiniones de todos los tipos, pero es curioso que al final terminamos preguntándonos qué es el arte.

Durante nuestra edad escolar, cuando somos mentes tiernas ávidas de contenido nos enseñan que el arte se encuentra protegido en los muros de los museos, que una pieza es digna de admiración siempre y cuando la élite, un conjunto de sabios que poco tiene que ver con el ciudadano común, ha decidido que es apto para recibir el nombre de obra de arte.

kandinsky

 

A medida que vamos creciendo entramos en profundidad, nos explican que el objeto del arte es el arte en sí mismo, que una obra debe ser libre para ser arte. Y ahí empezamos a sentirnos confundidos, ¿no existen obras que son creadas para empresas o particulares y por las que se ha pagado? ¿Es esto desmerecer el arte?

Aquí nos inundan las dudas, aparecen las incoherencias, si los pintores de siglos pasado tenían mecenas y encargos, ¿entonces esas piezas no son obras de arte? Se abre el debate.

La incorporación de disciplinas nuevas, nos hace ampliar horizontes, ya no sólo la pintura y la escultura es arte, también lo es la música y algunas manifestaciones arquitectónicas. El espectro se amplía, la palabra arte debe redefinirse.

La RAE ofrece la siguiente definición del arte:

Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.

Si sólo se trata de recursos plásticos, lingüísticos o sonoros ¿dónde queda la escultura y la arquitectura?

Demasiadas preguntas y pocas respuestas.

El diseño se realiza por dinero.

Pero, el buen diseño busca la perfección, la armonía entre las formas y la funcionalidad.

El diseño sorprende, genera el embelesamiento en el espectador.

El diseño puede albergar concepto, puede ser un vehículo de comunicación, es más debe serlo.

¿Estas características podrían elevarlo a la categoría de arte? Algunos opinamos que sí, otros opinamos que no.

Al final va a tener razón aquella profesora de universidad que aseguraba que debemos darnos la licencia de designar de forma individual qué es el arte, que debemos crear una definición propia y construir alrededor de ella.

 

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